Sin avisos
Asturmet
25 de julio de 2026
4 min de lectura

El tiempo durante el eclipse de sol en Asturias y el Cantábrico.

Redacción Asturmet

Meteorología & Datos

El próximo miércoles 12 de agosto tendrá lugar uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años: un eclipse total de Sol que atravesará el norte de la Península Ibérica y ofrecerá un espectáculo excepcional en Galicia, Asturias, Cantabria y parte del País Vasco. Miles de aficionados a la astronomía, fotógrafos y curiosos llevan meses preparando esta cita, que no volverá a repetirse en condiciones similares durante décadas.

Sin embargo, las previsiones meteorológicas comienzan a dibujar un escenario que podría complicar la observación del fenómeno en buena parte de la franja cantábrica. Los modelos apuntan a una elevada probabilidad de nubosidad de tipo bajo, especialmente en Asturias, Cantabria y el País Vasco, donde el riesgo será aún mayor en las zonas próximas al litoral.

Sigue con detalle y en tu localidad la predicción meteorológica de www.asturmet.com

EL TIEMPO EN OVIEDO DURANTE EL ECLIPSE

EL TIEMPO EN GIJÓN DURANTE EL ECLIPSE

EL TIEMPO EN AVILÉS DURANTE EL ECLIPSE

Las nubes bajas son uno de los principales enemigos de la observación astronómica. A diferencia de las nubes altas o de algunos velos nubosos, los estratos y bancos de niebla pueden ocultar completamente el Sol, impidiendo contemplar tanto las fases parciales como el momento culminante de la totalidad. En una región como la cornisa cantábrica, donde la influencia del mar favorece la formación de este tipo de nubosidad durante las primeras horas del día, la incertidumbre meteorológica adquiere un protagonismo especial.

En Galicia también existe la posibilidad de que aparezcan nubes bajas, aunque, según las previsiones actuales, el riesgo parece ser algo menor y dependerá de la evolución de la circulación atmosférica durante las horas previas al eclipse. Como ocurre en cualquier episodio meteorológico, pequeños cambios en la dirección del viento o en la humedad pueden modificar significativamente la distribución de las nubes.

A pesar de estas previsiones poco favorables para las zonas costeras, no todo son malas noticias. El relieve montañoso del norte peninsular puede convertirse en un gran aliado para quienes estén dispuestos a desplazarse hacia el interior. Las áreas elevadas presentan una menor probabilidad de quedar cubiertas por la nubosidad baja, ya que, en muchas ocasiones, las cumbres y mesetas se sitúan por encima del techo de las nubes.

Este fenómeno es relativamente habitual en situaciones de estabilidad atmosférica. Mientras los valles y la costa permanecen cubiertos por un manto de estratos o nieblas, las zonas de montaña disfrutan de cielos completamente despejados y de una excelente visibilidad. Por ello, elegir un punto elevado del interior puede aumentar de forma considerable las posibilidades de observar el eclipse en todo su esplendor.

En Asturias, por ejemplo, los puertos de montaña y las sierras del interior podrían ofrecer mejores condiciones que el litoral, donde la influencia marítima favorece la persistencia de las nubes bajas. Una situación similar podría darse en Cantabria y en el interior del País Vasco, donde las cotas más elevadas tendrían más opciones de situarse por encima de la capa nubosa.

Eso sí, conviene recordar que la meteorología es una ciencia en constante evolución y que las previsiones pueden cambiar a medida que se acerque la fecha del eclipse. Los modelos meteorológicos irán afinando la distribución de la nubosidad durante los próximos días, por lo que será recomendable consultar las actualizaciones hasta el último momento antes de decidir el lugar definitivo desde el que observar el fenómeno.

Además del estado del cielo, quienes vayan a desplazarse a zonas de montaña deberían planificar el viaje con antelación. Es previsible que numerosos observadores busquen ubicaciones elevadas para aumentar sus posibilidades de éxito, lo que podría provocar una mayor afluencia de vehículos en carreteras y miradores. Llegar con suficiente margen, respetar las normas de circulación y evitar estacionar en lugares peligrosos será fundamental para que la jornada transcurra con normalidad.

Tampoco hay que olvidar las medidas básicas de seguridad durante la observación. Salvo durante el breve intervalo de totalidad, el Sol nunca debe observarse directamente sin protección homologada. El uso de gafas específicas para eclipses o de sistemas de observación adecuados es imprescindible para evitar daños irreversibles en la vista.

El eclipse total de Sol del 12 de agosto promete convertirse en un acontecimiento histórico para el norte de España. No obstante, el éxito de la observación dependerá en gran medida de la evolución de la nubosidad. A día de hoy, las previsiones indican un riesgo importante de nubes bajas en Galicia, especialmente en Asturias, Cantabria y el País Vasco, con una probabilidad más elevada en las zonas costeras. En cambio, quienes opten por desplazarse hacia zonas altas del interior podrían encontrar un escenario mucho más favorable, situándose incluso por encima del mar de nubes y disfrutando de uno de los espectáculos más impresionantes que puede ofrecer el cielo.